...ESTE ES MI ESPACIO, EL ESPACIO DE TODOS, EL DEL ARTE Y LA CULTURA, EL DE LOS AMIGOS Y EL DE LOS QUE NO LO SON ... POR ESO A QUI ESTÁN LAS COSAS QUE NUNCA HE DICHO, Y LAS QUE ME HUBIERAN GUSTADO DECIR PERO ALGUIEN LAS DIJO PRIMERO, ALGUIEN SE ME ADELANTÓ... AQUÍ ESTA TODO LO QUE SOY Y UN POCO DE LO QUE FUI O DE LO QUE PUDE HABER SIDO Y DE LO QUE SERÉ.
ESTE ES UN ESPACIO PARA LA IMAGEN Y EL SONIDO, PARA LA FRASE Y LA PALABRA Y PARA LA POSTERIDAD...
ESTE ES UN ESPACIO PARA LA IMAGEN Y EL SONIDO, PARA LA FRASE Y LA PALABRA Y PARA LA POSTERIDAD...
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La poesía no quiere adeptos, quiere amantes, dejó escrito Federico García Lorca, invitándonos a abrazar incondicionalmente la búsqueda de la belleza. Poesía es todo lo que nos rodea, incluso las partes oscuras que nos circundan.
No se trata específicamente de versos, sino de esa manera de tallar el alma de tal forma que nos permita penetrar en nuestro entorno con una visión enamorada. Cada ser se despierta y mira con sus ojos; aunque hagamos referencia a los mismos objetos, cada cual aprecia matices muy distintos —en dependencia de la espiritualidad que está valorando constantemente lo que sus sentidos captan. Por ello, mientras más cultivado y poético seas, más profunda será tu visión.
Lo que mi alma ignora
Es lo que quiero poseer.
Es lo que quiero poseer.
En estos versos, Fernando Pessoa confiesa esa ambición de crecer adentrándose en los infinitos misterios que el conformista o ignorante desconoce siquiera que existen. Los conocimientos, el estudio amplio y diverso, nos dotan de una capacidad de asociación que hace posible ver en otras dimensiones. Pueden estar dos personas contemplando el mismo paisaje y una llorar de emoción mientras otra contempla indiferente. “¿Qué te pasa?¿Tienes algún problema?¿Te sientes mal?". No entiende nada, su espíritu no está preparado para calar los enigmas que te cautivan. Los ojos no sirven de nada a un cerebro ciego, dice un proverbio árabe.
La felicidad se teje día a día, robándole espacio al desconocimiento incomensurable. Piensa que todo cuanto te rodea tiene su origen, su lógica, su historia; cada persona, cada objeto, son fruto de un milagro de la naturaleza, pues, ciertamente para que esté ocupando un lugar en el espacio y el tiempo, han tenido que ocurrir muchísimas cosas durante millones y millones de años.
Solo sé que no sé nada, exclamó Sócrates en la antigüedad, y no por gusto sigue estando vigente en nuestros días. Todo lo que pueda saber un genio no llega a rebasar un grano de arena en la inmensa playa del saber humano. Por eso, todo conocimiento es poco y no alcanza una vida para rozar la sabiduría.¿Qué puede quedar del que ni se preocupa por saber?
Ahora que se nos acaba el año, y llega ese momento en que uno traza proyectos por aquello de: año nuevo, vida nueva, no estaría nada mal que te propusieras campos del conocimiento en los cuales adentrarte que no implican únicamente estudios; podrías escalar el Pico Turquino, unirte a un grupo de espeleólogos y visitar una cueva, o asistir simplemente a un campo para respirar los encantos de la fauna y la flora, en sus mágicas leyes.
La naturaleza inspira, cura, consuela, fortalece y prepara para la virtud al hombre. Y el hombre no se halla completo, ni se revela a sí mismo, ni ve lo invisible, sino en su íntima relación con la naturaleza.
Nuestro Martí nos llama en estas reflexiones a romper la rutina; salirnos del cerco de las costumbres y hábitos puede ser un propósito muy saludable para el nuevo año. Solo si amplías tus horizontes estarás más cerca del amor.
¿Qué puedo desearte? Que hurgues dentro de ti, que te des pleno (a) al universo, que crezcas para que seas feliz. No hay dicha como la encontrada por Rilke en sus versos:regalarme temblando. Ese debe ser el lema de cada día, de cada obra que emprendamos. Solo desde el conocimiento y la pasión podrás reconocer a distancia al ser que tu alma merece.
He averiguado esto: que su risa es suave, como un ungüento sobre la piel quemada; que mira usted de un modo profundo, desde unos ojos llenos de luz crepuscular; y que su carne parece amasada con yodo, con canela, con bronce y con agua del mar.
Me gustaría oírla hablar,
Porque las palabras salen de su boca como un nido: primero se asoman, y enseguida rompen a volar.
Me gustaría oírla hablar,
Porque las palabras salen de su boca como un nido: primero se asoman, y enseguida rompen a volar.
Nicolás Guillén nos desea en sus versos pasión, esa que viene de muy adentro si se sabe cultivar el alma. Cada cual alcanza lo que se merece. Entra a un nuevo enero con espíritu descubridor; busca en los demás y en ti las honduras que ennoblecen y te hacen más capaz de reconocer el amor; piensa que de él hay mucho ante tus ojos y puedes no darte cuenta, o ver muy poco, por falta de conocimiento y sensibilidad. Pero no te preocupes, si te lo propones, tendrás alas, y podrás volar hacia ese horizonte. Claro que el horizonte siempre será una línea final ante tu vista, pero ¿quién te quita las horas de vuelo?
Silvio Rodríguez tiene una canción que se llama Verbos en juego que es como una fórmula para aplicar. Dentro de la estructura que él te ofrece puedes ponerle el verbo que tú quieras, con las condiciones que el mismo texto exige:
Si tu signo es cantar, cántalo todo
tu camisa, tu patio, tu salud,
si tú debes cantar de cualquier modo
canta bien, con virtud,
pero ay amor, ay amor, canta siempre de corazón
ay amor, ay amor.
Pon el verbo en sien, corazón
Pon el verbo tú pero pon el verbo que te haga bien.
tu camisa, tu patio, tu salud,
si tú debes cantar de cualquier modo
canta bien, con virtud,
pero ay amor, ay amor, canta siempre de corazón
ay amor, ay amor.
Pon el verbo en sien, corazón
Pon el verbo tú pero pon el verbo que te haga bien.
Silvio toma fuerzas de sus canciones para despedir un amor. Si algo me atreviese a recomendarte es que busques una manera de crear; poesía, pintura, música… un arte que ejercites. No tiene que ser profesionalmente, lo mejor de un artista es entregarse sin esperar recompensa alguna, por el simple hecho de objetivar algo que guarda muy adentro.
Hay una etapa juvenil de la vida en la que casi todos hacemos poemas; luego, en lugar de leer mucha poesía y desarrollar ese diálogo con la página en blanco, solemos caer en el pecado de abandonarla porque pensamos que no tenemos talento o por ocuparnos plenamente de cosas “más terrenales” —en el peor de los casos. Una pena, porque la creación no sirve solo para comunicar lo más hermosamente posible a otros un sentimiento, sino también para descubrirse uno mismo.
Y es que el alma humana es un laberinto que no podemos recorrer totalmente, por mucho que se camine. Piensa que desde que naciste los cinco sentidos están captando y procesando sensaciones que van a parar a zonas subconscientes; ahí almacenas toda la experiencia a que echas mano para caminar, pensar, comunicarte; pero queda muchísima información que no utilizas.
De pronto decides escribir un cuento o hacer una canción, y tu inspiración echa mano a buena parte de esa información oculta y la concreción en una obra; entonces te sorprendes: has encontrado ese otro yo escarbando en tus profundidades.
Mi gran amigo trovador dice en una vieja canción:
A mi guitarra van a dar
Cuando no tengo en qué volcar tantas caricias:
Mis manos rugen por las cuerdas,
mis torpes voces te recuerdan
y me apodero de tu risa.
Cuando no tengo en qué volcar tantas caricias:
Mis manos rugen por las cuerdas,
mis torpes voces te recuerdan
y me apodero de tu risa.
Uno a veces no sabe qué hacer con sus sentimientos; ya sea una gran incomodidad, una nostalgia o una alegría muy intensa que no encuentra oportunidad de verterla.
Si tienes el hábito de componer o hacer poemas, ese volcán interno encuentra una salida y alivia con el regocijo de definir ese estado de ánimo de convertir en algo útil para los demás esos sentimientos. Retornando al tema de mi amigo trovador, a razón de un amor que se esfumaba:
Entonces hago confesiones,
maduro sueños, escupo mis errores.
Doy una vuelta por el mundo,
reparto soles,
todos los que una vez quisimos dar.
maduro sueños, escupo mis errores.
Doy una vuelta por el mundo,
reparto soles,
todos los que una vez quisimos dar.
Busca tu manera de crear, no pienses que ser poeta es un privilegio de un Vallejo , unVillena o un Guillén ; cada ser está dotado de un espíritu único, capaz de tener su visión del mundo circundante; algunos desarrollan la manera de expresarse, otros atrofian esa capacidad. Créeme que los creadores no son seres superdotados, simplemente han desarrollado su capacidad para mirar, penetrando en el entorno, dejando fluir el espíritu.
Crear es otra manera de aprender, de aprenderse y de librarse de cualquier soledad; incluso de llegar a amar algunos momentos de soledad.
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Un impulso me llegar desde un instante futuro, como un sonido indescifrable de una canción que no está hecha. Debe ser este dulce tormento de escribir a sabiendas de que no te veré pero estarás.
En algún rincón preciso que no puedo sospechar estará tu alma revisando estas líneas, mientras me ausento a esa fiesta de saber si te agrado. A veces llegan cartas que revuelven las ansias de poblarte de versos y me quedan estas páginas con las que solo cuento para devolverte este beso.
Ya sé que estoy condenado a perderme tus ojos, pero eso no impide que tiemble cuando, para ellos, tejo los sueños de este trazo del tiempo al que llamas, en el silencio de tu lectura…
Como gasto papeles recordándote,
como me haces hablar en el silencio,
como no te me quitas de las ganas
aunque nadie me ve nunca contigo
y como pasa el tiempo,
que de pronto son años,
sin pasar tú por mí detenida.
como me haces hablar en el silencio,
como no te me quitas de las ganas
aunque nadie me ve nunca contigo
y como pasa el tiempo,
que de pronto son años,
sin pasar tú por mí detenida.
(El diablo ilustrado)
Por: Efraín Otaño Gerardo
Pinturas: Jordi Martínez
¿Por qué cierras la mañana
si está floreciendo el día?
¿Por qué tanta cobardía
guardada en una ventana?
¿No ves la luz que engalana
a tu fondo triste y gris?
Busca delante el matiz
que brota desde el crisol,
¡No niegues al girasol
con su amarillo feliz!
El cuerpo lleva la espina
de una perfidia brutal
y tu color natural
se va perdiendo en la ruina.
En los pétalos germina
un monte de camuflaje,
y aunque te mojes el traje
con esa lágrima verde,
tu corazón no se pierde
en la capa del paisaje.
Tu corazón amarillo
en el núcleo de la frente
es el sol, que eternamente
gira y no esconde su brillo.
El que deja en cada trillo
Paz, esperanza y sosiego,
por eso lanzo mi ruego
contra ese negro conjuro
y rescatar de lo oscuro
los girasoles de fuego.
Porque hay misterio escondido
en la sublime mirada
de un girasol. Lleva en cada
color que busca sentido
en luchar con los enojos,
en él florecen antojos
difíciles de quitar,
porque es capaz de matar
con el rayo de sus ojos.
Después no, después lo encuentro,
lo tengo... lo abrazo, imploro
que sea el mejor tesoro
que lleve el alma por dentro.
Hay quietud. Me voy al centro
del placer, voy embriagado...
y en el pétalo dorado
que brindas en tu arrebol,
le dices adiós al sol




